A la hora del almuerzo, sali con el maletin hacia la cafeteria. Ya se me hacia agua la boca por disfrutar chango en salsa de coco. En la cafeteria abri el maletin y vi que el chango ya se habia despertado...mhhhh me dio mucha lastima pero pues ni modo. Saque un rastrillo y empece a rasurarlo con mi navaja Suiza (tampoco crean que me lo iba a comer entero).
Que parte del chango sabra mejor? me preguntaba. Ni como saber, mi mama siempre llegaba con las milanesas hechas. El pobre chango se moria de miedo cuando vio que iba en serio. Me decidi por cortarle la cola, pero para que no sufriera mucho, le di a leer el libro de "Juventud en extasis" de Cuahutemoc Sanchez. Tan entretenido estaba el chango que ni cuenta se dio que ahora nada mas tenia un rabito y que le habia puesto un clip para que no sangrara. La cola rasurada tenia aspecto de chorizo de toluca y despues de calentada en el microondas quedo crujiente y doradita. Y mejor deje la salsa de coco y le puse una salsa picosa de tomate. Oh si, sabia como alitas de hooters, al final quedo un hueso largo como vibora en el plato.
El problema fue que ya me habia llenado y todavia me quedaba mucho chango por comer, mas aun, el chango queria leer mas libros. En lo que pensaba que hacer le di el libro de "Quien se ha llevado mi queso" de Spencer (Estoy tratando de ser una mejor persona yo mismo). Despues de un rato, decidi adoptarlo!!!, lo primero que hice ponerle un nombre, lo bautice con el nombre de Jawaharlal Rakastati o JR simplemente. En la tarde le compre un turbante, una bata y unos zapatos tipo Aladino.
Pasaria por un civilizado Punjab chaparrito y desnutrido, si bien todos los Punjabs son desnutridos y chaparritos este me parece mas civilizado. eeeen fin, como diria Forrest Gump, es todo lo que puedo comentar de mi viaje a la India. Lo que si puedo asegurarles que es que jamas, jamas quiero volver.
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